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Como desarrollar una ruta turística vinculada a productos enogastronómicos


PRESENTACIÓN SEMINARIO SOBRE TURISMO GASTRONÓMICO.
CURSO DE AGENTES DE DESARROLLO TURÍSTICO ESTB (Escuela Superior de Turismo de Barcelona).


La creación de una ruta turística vinculada a productos enogastronómicos:
- Una oportunidad para el desarrollo económico de productores, elaboradores y restauradores.
- Una oportunidad para el desarrollo turístico del territorio.
- Una nueva cadena de valor al sector agroalimentario.

La creación de una ruta del vino

El turismo del vino.

Enoturismo.

La Cohesión entre los diferentes actores del sector,requisito básico para dinamizar proyectos de promoción y comercialización, tanto turísticos como agroalimentarios en el ámbito territorial.

La cooperación entre las empresas en el ámbito territorial es la clave:
-Para crear una identidad colectiva, y a partir de aqui dinamizar proyectos conjuntos.
-Para fortalecer la imagen de marca territorial
-Para aumentar sus capacidades turísticas
-Para lograr una mejor comercialización de los productos turísticos
-Para conseguir menores costes y mayores valores añadidos
Ya sabeís: Juntos somos más.

Denominación de origen versus destino turístico



La cohesión territorial, premisa básica para convertir un territorio agrícola en un destino turístico


El enoturismo ha de suponer la puerta de entrada a nuestras comarcas tradicionalmente agrícolas. Las empresas agroalimentarias están estrechamente vinculadas al sector turístico, cultural y patrimonial. El patrimonio agroalimentario de la región debe convertirse en una locomotora del desarrollo económico territorial. Ha de integrar los negocios locales, estimular la cooperación entre las diferentes empresas de la demarcación y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Pero estos avances no deben proyectarse únicamente en el sector enológico sino que se han de extender también al turístico.
El enoturismo constituye una pieza clave para la cohesión territorial. Los recursos agroalimentarios, la hostelería, la restauración, el comercio especializado, las propias instalaciones del elaborador y el paisaje del vino son los principales reclamos turísticos de una zona. Sólo a partir de ellos podrán empezar a dinamizarse proyectos turísticos de desarrollo sostenible con sensibilidad medioambiental.
La singularidad del territorio, formado por la suma de las identidades de sus gentes, la diversidad de sus productos autóctonos, sus tradiciones y su manera de vivir, debe fomentarse. No puede olvidarse que una denominación de origen vinícola es diferente a un destino turístico. Conviene tener en cuenta el binomio turismo y vino. Y la fórmula infalible, “necesidad recíproca, beneficio mutuo”. Por este motivo, se hace necesario empezar a trabajar en la creación de productos turísticos diferenciados, donde queden reflejadas las particularidades del territorio y la personalidad de todos sus actores y sus productos.

Psicopatologías del Turismo del Vino




Tema: La cadena de valor, en la promoción y la comercialización de productos enoturísticos.

Artículo de Lluís Tolosa Planet, Sociólogo y escritor de varios libros vinculados con la cultura vitivinícola.


Temas a desarrollar en este artículo:
  • Una visión desde el punto de vista sociológico del enoturismo.
  • El enoturismo visto bajo la perspectiva del consumidor.
  • Un análisis del enoturismo, carencias, puntos fuertes, necesidades
Hace años que España debería ser una de las capitales mundiales del turismo del vino. Lo tenemos todo a favor: los vinos, la historia, el clima, el paisaje, la arquitectura, la gastronomía y sobre todo nuestra posición de segundo país más turístico del mundo, después de Francia y al mismo nivel que Estados Unidos.

Buenas prácticas en temas de RSC y Enoturismo

Buena iniciativa de Cavas Vilarnau, Tu reciclas, VILARNAU transforma.

Dicha marca de cavas del grupo Gonzalez Byass, ha dinamizado una original campaña de promoción, vinculada con la sensibilidad medioambiental y de rebote con la promoción enoturística de sus instalaciones.
La campaña consiste en promocionar el reciclaje de tapones de corcho.
Al comprar una botella de la marca, te dan un original soporte troquelado con diez estrellas, donde tienes de introducir los diez tapones de corcho no importa la marca. Cuando tienes el soporte completo tienes de entregarlo en cualquier establecimiento que venda dicho producto y será canjeado por un premio. Vilarnau se encargan de recoger los colectores, como ellos llaman a los soportes de tapones, para posteriormente ser reciclados.
El premio por haber reunido los tapones, es una visita a las cavas con degustación de sus productos.
Me parece una iniciativa superinteresante, por un lado sensibilizas al consumidor en temas de reciclaje vinculado con el corcho, tema que la mayor parte de usuarios desconocemos y con el premio dinamizas turísticamente tus instalaciones.
Acciones como esta se han de aplaudir y ayudar a dar difusión:
Primero por implantar acciones de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) en la empresa ,de forma original y sensibilizando a los consumidores.
Segundo por todos los supuestos valores añadidos que implican acciones como esta.
Tercero para dinamizar enoturísticamente las instalaciones de la cava.
Y todo optimizando recursos...Felicidades!!!!

Un nuevo perfil de turista: el enoturista




El consumidor está cambiando y, cómo no, también sus hábitos vacacionales.





 El turista actual realiza salidas con mayor asiduidad que antes, si bien más fragmentadas y cortas. Este consumidor elige lugares más próximos para sus escapadas y valora los destinos con conciencia ambiental y vinculados a la naturaleza y a un estilo de vida saludable. Trekkings, rutas en bicicleta y actividades deportivas son valores en alza. El turista, en su tiempo de ocio, busca los alicientes del llamado Life Style: gastronomía, actividades recreativas, balnearios, “shopping”, etc. Normalmente, los destinos escogidos van asociados a algún atributo emocional e intangible, y se busca lo auténtico, lo singular. En definitiva, el turista tiene sed de novedades; quiere vivir experiencias en sus viajes y anhela nuevos productos turísticos que lo satisfagan y cumplan con sus expectativas iniciales.
El enoturismo proporciona esa experiencia plena. Una marcada tendencia actual es la agrupación temática de los productos o destinos turísticos. El viajero ya no sólo se desplaza buscando un destino sin más, sino que lo hace premeditadamente, “con nocturnidad y alevosía”, anteponiendo la satisfacción de sus aficiones y gustos personales a la visita de un enclave geográfico elegido a dedo.
Curnonsky, “el príncipe de los gastrónomos”, en los años veinte del siglo pasado, escribió que gastronomía y turismo van indisolublemente unidos, y creó el término de gastronómadas para designar a los viajeros que, en cada viaje y lugar que visitaban, vivían una experiencia gastronómica única"

Enoturismo: Dos caras de un mismo territorio






En la actualidad, los territorios agrícolas clásicos ven la necesidad de crear proyectos turísticos para dinamizar nuevos planes de desarrollo económico territorial.

Los eminentemente vitivinícolas han hallado en el vino una fuente de interés, coherente con el territorio, sus gentes y sus tradiciones, y un eje vertebrador de la oferta turística. De hecho, en cualquier proyecto enoturístico de carácter territorial, suele apostarse por un destino sostenible y con sensibilidad medioambiental, una oferta turística claramente diferenciada de otras regiones rurales y adaptada, asimismo, tanto a las necesidades de productores y elaboradores como a las del visitante.
El turista actual está cambiando sus hábitos de viaje y busca otro tipo de alicientes en sus destinos. Por este motivo, el binomio vino-gastronomía se ha convertido en un producto de gran interés. Pero, en la vertebración de este turismo, es imprescindible que todos los actores del territorio colaboren, y que las bodegas –un elemento fundamental en la consolidación de este producto– se impliquen sin remisión. En este sentido, no hay duda de que la creación de rutas vinícolas ha constituido un buen acicate para involucrar a todos los agentes de la zona y articular un producto turístico basado en el vino.
A continuación, presentamos un análisis del sector enoturístico desde dos puntos de vista clave, el de la demanda del turista actual y el de la oferta turística del territorio. Hablaremos también de la promoción de dicho sector y de su asignatura pendiente: la comercialización.
1.El turismo: aparición de nuevos gustos y nuevos consumidores. Enoturismo

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La restauración en una ruta del vino





La restauración es un elemento básico en la configuración de una ruta enogastronómica, ya que es el punto de encuentro entre los turistas y los productos de proximidad.

Por este motivo la gastronomía se convierte en la puerta de entrada a nuestros territorios, en la bisagra entre los consumidores y productores, es decir, los elaboradores del territorio.
La gastronomía, en definitiva nos explica la historia de todos los pueblos, de las personas que en ellos viven y de los productos que en su terruño crecen.
Por este motivo, la restauración en un territorio vinícola ha de estar sensibilizada con el vino y ha de sellar un compromiso mutuo entre bodegueros y restauradores.
Podríamos elaborar un largo listado de elementos básicos que los restaurantes de una zona de vino han de cumplir, pero hoy no os lo pondré tan fácil.
Os indicare cuatro ejes, y adivina adivinanza, los completaréis con vuestras propuestas:
· Sensibilidad
· Formación
· Compromiso
· Creación

Espero vuestra participación, juntos definiremos los elementos clave que deben cumplir los diferentes agentes enoturísticos de una ruta. Empezamos con la restauración.

El Mandala del Enoturismo


Durante los próximos meses, JUNTOS vamos a crear El mandala del enoturismo.

Mandala, la cuadratura del circulo, que dibujará el organigrama de los actores del territorio, en definitiva, el marco del enoturismo.
De hoy en adelante analizaremos los diferentes agentes de una ruta enogastronómica: los atractivos principales, motivadores por ellos mismos de una visita al territorio, y los actores turísticos complementarios, los agentes secundarios que con una oferta coherente y atractiva acaban de vertebrar la ruta.
Entre todos vamos a definir:
-Los compromisos que han de adquirir.
-Las obligaciones que han de asumir, como miembros de una marca de Calidad.
-Los beneficios que obtendrán, si son coherentes y creen en el producto.
Durante los próximos días estructuraremos la realidad del enoturismo, espero vuestra participación.

Monográfico enoturismo, ACE enología


Adjunto el sumario del monográfico especial en enoturismo, que se publicara durante los meses de Noviembre Diciembre en la revista ACE enología. La línea editorial de la cual, me he encargado de coordinar. En este número especial de fin año hemos reunido a diferentes especialistas que nos mostrarán, a partir de sus experiencias personales, la situación actual en la que se encuentra el enoturismo en nuestro país.

El consumidor es un ser en constante evolución, y actualmente el vino, y  todo lo relacionado con su elaboración y consumo, se han posicionado como uno de sus intereses más valorados. El vino es cultura, y la cultura del vino se ha convertido en el eje temático del desarrollo turístico de los territorios vitivinícolas. El vino, el terruño, sus gentes y sus tradiciones han trascendido de la propia sociedad productora para transformarse en elementos de gran valor para el viajero actual.  Y son dichos elementos los que, unidos a los servicios de restauración, comercio y hoteleria, se han posicionado como los componentes vertebradores del turismo del vino. El enoturismo es hoy un valor en alza.
Y no obstante, la situación del turismo del vino en nuestro país dista de ser clara. Parece sorprendente que, en un país con el mayor viñedo del mundo, con tan alto nivel de desarrollo enológico por un lado, y tan vanguardista en la industria del turismo por el otro, ambas realidades sean aún tan difíciles de encajar en un propósito común. Efectivamente, frente a la floración de interesantes proyectos y de promesas de futuros desarrollos, el sector presenta notables lagunas e incertidumbres.

Los eventos, el enoturismo y el mundo del vino.


En estos últimos años, en las zonas vitivinícolas, se han programado una serie de festivales maridaje entre el mundo del arte, del espectáculo y el mundo del vino,
Festivales, la mayoría de ellos, creados expresamente con la finalidad de promocionar los vinos y dinamizar el territorio productor o denominación de origen. Eventos como el Festival del vino de Somontano, el Vijazz en Vilafranca del Penedès, que ya se han afianzado y han creado raíces en sus respectivos territorios y otros de nueva factura como Temps de Vi en Vilanova i la Geltrú o Winedays Mallorca.

Estos festivales son en sí, un pequeño motor económico, pues
· Ayudan a comercializar los vinos de la D.O vinícola.
· Dinamizan las empresas turísticas y comercios de donde se celebran.
· Posicionan el lugar donde se realizan.
. Son una plataforma cultural.
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