El comercio de proximidad en un destino enoturístico




¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?





Hoy en el curso de promoción enoturística Montse Casacuberta ha planteado un debate que ha dado mucho de sí, y que ahora os quiero transmitir a vosotros.
Mientras las administraciones dedican recursos económicos y humanos al desarrollo enoturístico del territorio, el territorio vive de espaldas a esa realidad.
Productores y agricultores ven al visitante que cada fin de semana invade los caminos rurales como un intruso:
  • Un intruso que entra a su propiedad sin pedir permiso.
  • Una amenaza para su cosecha, que se ve saqueada después del paso de los turistas.
  • Personajes poco respetuosos con el entorno, que ensucian y hacen ruido, y que no respetan el descanso de los lugareños.


Mientras los dinamizadores turísticos trabajan con las bodegas la creación de productos turísticos atractivos y negocian establecer horarios de abertura los fines de semana, 
el comercio local vive ajeno a esa realidad: la mayoría esperan ansiosos el sábado tarde o domingo para cerrar a cal y canto sus establecimientos, y descansar.

Así pues, el enoturista, seducido por los atractivos del territorio, se encuentra en una zona desangelada, hostil con el turista y muchas veces ajena a la realidad del visitante. 
Moraleja: el enoturista vive una mala experiencia.

Por este motivo, el comercio en un territorio vinícola ha de estar sensibilizado con el vino y entender las necesidades del turista: es necesario sellar un compromiso mutuo entre bodegueros, restauradores y comercio local.

Ante esta situación yo os planteo:
¿Cómo hemos de conectar con los lugareños para involucrarlos e ilusionarlos en el proyecto enoturístico del territorio?
¿Qué hemos de hacer para concienciar al comercio para que abra los fines de semana?

El comerciante, sin lugar a dudas, abrirá cada fin de semana si ve negocio, pero no podrán saberlo hasta que no abran sus puertas al visitante.

Podría elaborar un largo listado de elementos básicos que los comercios de un destino enoturístico han de cumplir, pero hoy no os lo pondré más fácil.

Os indicaré tres ejes, y adivina adivinanza, los completaréis con vuestras propuestas:

•          Sensibilidad
•          Compromiso
•          Creatividad

 Espero vuestra participación, juntos definiremos los requisitos indispensables que deben cumplir los diferentes agentes enoturísticos de una ruta. Hoy hablamos del comercio...

2 comentarios:

  1. Quizás el primer paso sería preguntar a la gente local si quieren desarrollar el turismo en la zona. Si los residentes no se sienten atraídos por el turismo se debe seguir intentando hasta que cedan? Puede ser que los destinos más exitosos sean los que toda la comunidad cree en el producto turístico?

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    Respuestas
    1. El enoturismo ha de suponer la puerta de entrada a nuestras comarcas tradicionalmente agrícolas. Las empresas agroalimentarias están estrechamente vinculadas al sector turístico, cultural y patrimonial. El patrimonio agroalimentario de la región debe convertirse en una locomotora del desarrollo económico territorial. Ha de integrar los negocios locales, estimular la cooperación entre las diferentes empresas de la demarcación y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Pero estos avances no deben proyectarse únicamente en el sector enológico sino que se han de extender a todos los agentes del territorio tanto empresas como lugareños .

      El enoturismo constituye una pieza clave para la cohesión territorial. Los recursos agroalimentarios, la hostelería, la restauración, el comercio especializado, las propias instalaciones del elaborador y el paisaje del vino son los principales reclamos turísticos de una zona. Pero si sus habitantes no se involucran en el proyecto poco futuro tiene.

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Muchas gracias por tu participación, nos seguimos viendo por estos territorios del Marketing turístico. Estamos en contacto, saludos

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